En un artículo de opinión publicado este martes 12 de agosto en El Mundo, Sergio Altuna Galán advierte que ha llegado la hora de hablar sin tapujos del islamismo en España. No se trata —subraya— de perseguir ideas ni de criminalizar creencias, sino de admitir que existen actores que, bajo el amparo de la ley, persiguen una transformación profunda del orden social y político.
Altuna expone que, al igual que en Francia, donde un informe oficial ha revelado la sofisticada estrategia de infiltración de la Hermandad Musulmana en instituciones locales y regionales, España también alberga redes con un funcionamiento casi idéntico. Recuerda que ya en los años ochenta la capital española fue sede del proceso de institucionalización de la Hermandad en Europa, y que hoy su influencia se extiende a ámbitos como la formación de imames, la certificación halal, la integración de inmigrantes, el trabajo asociativo y el lobbying político.
El artículo detalla dos núcleos principales en España: la UCIDE, vinculada al islam institucional y con conexiones históricas con casos de yihadismo como la red de Abu Dahdah o la Operación Wamor; y las entidades bajo el paraguas de LIDCOE y el Centro Cultural Islámico de Valencia, con fuerte presencia local y financiación del Golfo. Según Altuna, aunque muchas de estas organizaciones operan dentro de la ley, su discurso fomenta una lógica de “nosotros contra ellos” que erosiona la cohesión social y adopta posturas contrarias a los valores españoles en materia de libertades religiosas, derechos de la mujer y del colectivo LGTBI.
El analista concluye que España no puede seguir ignorando este fenómeno. La experiencia europea demuestra que evitar el debate solo fortalece a quienes buscan una transformación ideológica de largo alcance. “Europa ya ha iniciado esa conversación —escribe Altuna—. ¿A qué espera España?”.
Fuente: GIRONANOTICIES.COM






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